|
D |
icen los catequistas romanos
(Muy amables, cordiales, ufanos)
Que a nuestros padres… ¡Debemos perdonar!
Yo me pregunto: ¿A dónde quieren llegar?
Que yo sepa (Y el padre nuestro lo sé)
Dice: Perdona nuestras deudas,
Como también perdonamos a nuestros deudores.
(Lo de ofensas, vino después, y mal planteado,
Porque es el lógico resultado,
Que el bien que no hicimos,
Se quede en la zona del olvido)
Pues bien, suponiendo que fuera ofensa,
¿En qué sentido?, mi gente
El enseñar a leer o escribir, ofende…
Salvo para los convencidos y creídos,
Que eso es un delito y merece castigo.
Los gobiernos nos quieren ignorantes…
Los catequistas, al parecer también,
Los medios de comunicación, también,
Y nos privan así del mensaje,
Y ellos son entonces, como un calambre.
Dijo, pues, Dimas a Gestas,
¿Acaso son ofensas esas?
Ahora se ve lo nunca visto,
Que leer y escribir es un delito.
Lo es, sí, para quienes tienen corazón marchito.
Mi madre me dio alas para volar,
Los libros son cumbres silenciosas,
Y, a su vez, flores olorosas,
Que dejan su dulce fragancia,
Y envuelven el alma.
¡Obtusos catequistas romanos!
¿Podréis quitar las alas?
¿Siempre que es necesario?
Ahora entiendo el índice de libros prohibidos
Que fue obra de sus tenebrosas manos,
Y que Evangelio anuncian a almas indolentes,
Y siempre salís por la tangente,
Cuando su ignorancia les compromete.
De mi madre supe el pan que le dices pita,
Y que se ha de comerse caliente,
Del sabor del queso, del jocoque,
Y del mestizaje del cabrito y el mixiote.
De mi madre supe el gusto del tabulé,
De los shawarmas y los dedos de novia,
Aunque tardéis horas,
Queriendo suprimir su legado.
De mi madre, y lo digo, vanagloriado,
Supe el valor de las plantas que siembro,
Y del valor terapéutico que niegan con denuedo.
Quédense con sus estatuas mudas, y su ego inflado,
Pues los íconos y los troparios,
Nunca entrarán en su abecedario.
Ni las leyes de Moisés,
Llegan a su lenguaje culinario,
Pues, a buen recaudo, el cerdo es ingerido
De forma invariable, y con mal cometido,
Que los ayunos se quedan en el olvido,
Y en su cocina no hay nada del olivo.
De mi madre vino la vid, el olivo,
El durazno, y mucho de lo que es temido.
Que vuestras inquisiciones hablan de impío,
Y, sin embargo, para nos es bien nacido.
Mas bien, que Dios les perdone a ustedes,
Y a quienes los oyen,
Porque mi madre dejó la semilla,
Que llegó a fruto, y que vino a la mesa servida,
Y que el crédito se lo adjudican,
Que se arrojan con hijos de la mala vida.
No seré yo quien, de perlas a los cerdos,
Para que las pisoteen, y se pongan contra nos.
Adiós, y quédense con su banquete puesto,
Y que se ore un Padre Nuestro por su alma sin sustento.
يقول معلمو التعليم المسيحي في روما:
(بلطفٍ بالغ، وودٍّ، وفخرٍ)
أن علينا أن نغفر لوالدينا!
أتساءل: ما الذي يسعون لتحقيقه؟
على حد علمي (وأنا أعرف الصلاة الربانية)
تقول: اغفر لنا ذنوبنا،
كما نغفر نحن للمذنبين إلينا.
(جاء الحديث عن الذنوب لاحقًا، وبصياغةٍ ركيكة،
لأنها النتيجة المنطقية،
أن الخير الذي لم نفعله،
يبقى في طي النسيان)
حسنًا، لنفترض إذًا أنه ذنب،
بأي معنى يا قومي؟
تعليم شخصٍ ما القراءة أو الكتابة ذنب...
إلا للمقتنعين والمتعصبين،
بأنه جريمةٌ تستحق العقاب.
الحكومات تريدنا جاهلين...
ويبدو أن معلمي التعليم المسيحي كذلك،
وكذلك وسائل الإعلام،
وبذلك يحرموننا من الرسالة،
ويكونون حينها كالصاعقة.
فقال ديماس لجيستاس:
هل هذه جرائم؟
الآن نرى ما لا يُرى،
أن القراءة والكتابة جريمتان.
نعم، هما كذلك، لمن جفت قلوبهم.
أعطتني أمي أجنحة لأطير،
الكتب قمم صامتة،
وزهور عطرة،
تترك عبيرها الفوّاح،
وتُغلف الروح.
يا أيها الوعاظ الرومان الغافلون!
هل تستطيعون سلب الأجنحة؟
متى دعت الحاجة؟
الآن أفهم قائمة الكتب الممنوعة
التي كانت من صنع أيديكم المظلمة،
وأنكم تُبشرون بالإنجيل للنفوس الكسولة،
وتتجنبون القضية دائمًا،
عندما يُعرّضكم جهلكم للخطر.
من أمي تعلمت الخبز الذي تسمونه بيتا،
وأنه يجب أن يُؤكل ساخنًا،
وطعم الجبن، وطعم الجوكوك،
ومزيج لحم الماعز الصغير والميكسيوت.
من أمي تعلمتُ طعم التبولة،
والشاورما وأصابع العروس،
رغم أنكم تستغرقون ساعات،
محاولين طمس إرثها.
من أمي، وأقولها بفخر،
تعلمتُ قيمة النباتات التي أزرعها،
والقيمة العلاجية التي ينكرونها بكل جرأة.
احتفظوا بتماثيلكم الصامتة، وغروركم المتضخم،
فالأيقونات والزخارف،
لن تدخل أبجديتكم أبدًا.
ولا تصل شرائع موسى،
إلى لغتكم الطهوية،
فلحم الخنزير، المحفوظ بأمان، يُؤكل،
دائمًا، وبنية سيئة،
حتى تُنسى الصيام،
ولا يوجد في مطبخكم شيء من الزيتون.
من أمي جاءت الكرمة، والزيتون،
والخوخ، وكثير مما يُخشى.
محاكم التفتيش لديكم تتحدث عن الكفر،
ومع ذلك، بالنسبة لنا، هو حسن المولد.
بل ليغفر الله لكم،
ولمن يسمعكم،
فأمي تركت البذرة،
التي أثمرت، وجاءت إلى المائدة المُعدّة،
وأنتم تدّعون الفضل،
الذي تُشركونه مع أبناء سوء السمعة.
لن أكون ممن يُلقون اللؤلؤ أمام الخنازير،
ليدوسوه بأقدامهم وينقلبوا علينا.
وداعًا، واحتفلوا بعيدكم،
وليُصلَّى على روحكم التي لا طعام لها.
.jpeg)











